lunes, 23 de abril de 2012

A GUAIQUIL


(Juana Guaiquil Lipicheo – Panguimapu Alto – San Juan de la Costa)

Te observé desde la pampa,
y sólo vi
tu casa sola,
flotando en medio del silencio.
Busqué un camino,
que me llevara más rápido a ti,
padre.

Por un instante me dejé llevar…
y volví a ser niña…
Reviví esa noche oscura
cuando volvíamos de paseo,
tú enseñándome el camino…
¡Sigue la huella blanca, hija!
¡Sigue la huella blanca!
Yo, tomada de tu mano,
caminaba con los ojos cerrados
y tropezaba…
¡Sigue la huella blanca, hija!
¡Ése es el camino!

Buscaba tu presencia,
en algún lugar de nuestra tierra.
Bajando por una cuesta,
vi tus huellas en zig-zag
conversando con los hualles,
con el camino, con las aves y la tierra.
Me parece oír tu voz,
a lo lejos,
tus quejidos de hombre pobre.

En: Huirimilla, Juan Paulo. Trafkiñdüngun: Intercambio de Palabras. Unidad de Cultura y Educación CONADI Dirección Regional Osorno, 2009.

NOCHE EN UYUNI


(Juana Guaiquil Lipicheo – Panguimapu Alto – San Juan de la Costa)

La montaña nos llama
nos invita a escalarla y,
cuando llegamos a la cima,
nos presenta la esperanza,
porque…
siempre habrá otra,
más alta que ella…
con nuevos horizontes,
con nuevos pasos,
nuevos caminos.

En: Huirimilla, Juan Paulo. Trafkiñdüngun: Intercambio de Palabras. Unidad de Cultura y Educación CONADI Dirección Regional Osorno, 2009.

EL NIÑO Y SU BOLSA DE GÉNERO


(Elías Ayenao – Freire)

Por un camino rural de luz y polvo
camina Miguel LLanquimán.
Al hombro, como una flor gigante,
carga su bolsa de tocuyo.

Como en un cofre misterioso
guarda sus galaxias cotidiana:
las estalactitas de un rosario de botones,
la humanidad humilde en sus lápices gastados,
un libro nuevo y la blanca multiplicación
de una cascada de lecturas.

Su bolsa cotidiana
terciada sobre lana cruda de chaleco,
le confiere una dignidad
que lo aísla, lo protege…

Del transcurrir inevitable
del tiempo, de la progresiva extinción
de dientes, de cabellos,
del desgaste fatal, ineludible.

Como envuelto en crisálida de astros,
el niño mapuche con su carita seria,
camina a la escuela de Llollinco.

A la luminosa ingeniería de sus salas de clases.
A la simple constelación del alfabeto en las paredes.
A bancos olorosos a bosque.
A versos escritos en pizarra de mañío.

A su pequeña estampa taciturna,
la circunda un cascabel
de insectos vocingleros,
a su vera le refresca el paso
una verde multitud de nalcas.

No en mochila costosa
de telas multicolores,
la pobreza más noble
en la pureza del tocuyo refulge.

Por un camino de Luz, de polvo
a la simple ingeniería de su sala de clases,
camina Miguel Llanquimán y su bolsa de género
a la rural escuela de Llollinco.

De: “Pewma” Revista de Literatura y Arte Nº 3. Primavera del 2000, p. 20.

lunes, 12 de marzo de 2012

VERSOS PARA SILVIA


Estos versos son de 1988, por el trabajo que me unió a Silvia Calfulen, una joven lamgen, estudiante, de unos veinte años, nacida en Concepción de padre y madre mapuche.

La conocí cuando ingresé al Centro Cultural Mapuche, en 1979 más o menos. En ese tiempo asistía a un Liceo. Casi todos los domingos nos encontrábamos en una dependencia del Colegio San Ignacio. Eran nuestras reuniones ordinarias. También estuvieron allí sus hermanos Lorenza y Segundo, ambos profesores, y Raúl, adolescente como su hermana menor.

Cuando se me ocurrió trabajar los versos de Neruda del Canto General y complementarlo con música y canto mapuche, Silvia no dudó en aceptar ser parte del elenco. Ella fue la única mujer del grupo.

En 1986 me regresé a Saltapura para recuperar el sentido de mi existencia. Estaba en Temuco, integrando el Grupo de Teatro, cuando supe que Silvia había fallecido producto de una bala que no era para ella. Sentí rabia, impotencia. Entonces supe, una vez más, que no todo lo realizado era pensado responsablemente. Lo acontecido era parte de los riesgos; pero, el menos imaginado.

VERSOS PARA SILVIA

1988: septiembre 10

De oscuridad profunda estás rodeada en este instante.
Yo quisiera estar más cerca.
Decir tu nombre, Silvia.
Llamarte.
Y escuchar tu voz declamando los versos de Neruda.

Funeral

Y ahora, ya no es el escenario ni el aplauso
ni llorar podemos
ni será tu puño en alto junto a los demás por las calles caminando.
Ahora, eres tú quien va adelante
nosotros tras de ti
tú entre nosotros.

Permanencia

Nada ha concluido, hermana mía.
Sigues viva, como todos
Resucitando en cada esfuerzo
                                   realizado con amor
por la victoria final.

viernes, 2 de marzo de 2012

CONVOCATORIA: Revista digital Botella del Náufrago




Imagen: Portada N° 17


La presente es una convocatoria para todos los escritores y artistas visuales que deseen participar en el número 19 de la revista digital Botella del Náufrago, descargable en formato PDF, un proyecto de publicación del Centro de Investigaciones Poéticas Grupo Casa Azul desarrollado en Valparaíso, Chile; cuyo principal objetivo es difundir la creación artística en un sentido amplio, sin mayores dificultades ni costos de producción, para ser compartida con la mayor cantidad de personas posible, y con ello, establecer puentes y redes entre sujetos individuales y colectivos de forma libre y fraterna.

Para enviar escritos (poesía, relato, ensayo, artículos) e imágenes al correo electrónico:

1.       Formato de los textos: Archivo word 97-2003, tamaño carta, letra Paladino N° 12. Al interior del archivo, en la primera página, se sugiere poner los datos personales, es decir: nombre, ciudad, país y correo electrónico. El nombre de los archivos debe llevar el nombre o seudónimo del autor, ejemplo: valentinafuentes.doc
2.       Formato de las imágenes: Archivo jpg, DPI 300, tamaño no superior a los 2000 KB y no comprimido. La imagen tiene que venir editada, es decir, con el autor, título de la obra, dimensiones, técnica y año.

Tanto en escritura como en trabajos visuales, la temática a abordar es libre, sin embargo, por la orientación de la revista, privilegiamos los más propositivos y experimentales.

Los que decidan enviar poesía, el mínimo son tres y el máximo cinco por autor y que cada uno de los poemas no debe de ocupar más de una página. De los textos se elegirá uno.

Para relato, ensayo o artículos, cada texto no debe superar las dos páginas y el máximo es de dos trabajos por autor. Agradecemos no exceder los máximos establecidos.

Para los artistas visuales, no se les establece un tope máximo de archivos para enviar, sin embargo, cada imagen deberá corresponder a un archivo independiente.

No es una condición excluyente, sin embargo sería aconsejable que los trabajos enviados no hayan sido publicados antes. En tal sentido, la única condición absolutamente obligada es que los trabajos sean propios. El plazo de recepción de los textos e imágenes está abierto hasta el viernes 16 de marzo de 2012.

El Equipo Editor de la revista está conformado por cinco integrantes del Centro de Investigaciones Poéticas Grupo Casa Azul, personalidad jurídica Nº2700: Karina García Albadiz, Patricio Bruna, Jaime Villanueva, Héctor Santelices y Karen Rosentreter.

Se agradece la difusión de esta convocatoria.

Equipo Editor

domingo, 15 de enero de 2012

FISURAS


(Pablo Ayenao – Temuco)

CMPC desarrolla también en sectores rurales de la VIII y IX Región su Plan de Buena Vecindad. Este programa persigue colaborar con los vecinos de predios forestales en diversos ámbitos. Destacan: la entrega de becas anuales para que niños estudien la enseñanza media; el desarrollo de viveros forestales de escuelas rurales; cursos de tejido, costura, conservería, preparación de alimentos, manejo de sanidad de ganado, uso de invernaderos y plantas medicinales. Estas actividades junto a las iniciativas para generar empleos han beneficiado preferentemente a comunidades mapuches.

         Gonzalo García. Secretario general de empresas CMPC. Párrafo extraído de la presentación del libro “Adornos  en el espacio vacío” del poeta Gustavo Barrera Calderón.

Se creen los dueños de Chile.
Les han entregado tanta tierra que podrían hacer algo con ella.
Digo yo.
Trabajarla siquiera, pero nada de nada.
Es tierra perdida y últimamente tierra de nadie.
Son unos flojos rematados que se contentan con tener tres gallinas y un par de plantas, medicinales dicen, para sus ceremonias.
Pero de siembra y animales, nada de nada.
Y tienen tanta tierra que ahora son prácticamente los dueños de Chile.
Y la ley los protege y el gobierno también y les dan y les dan tierra y no la aprovechan.
Sólo les sirve para hacer esas ceremonias que nadie entiende, ni ellos, creo yo.
Más encima les otorgan tantas facilidades: educación, salud, becas para que estudien y así no quemen camiones ni asalten fundos.
Pero nada de nada, yo creo que les gusta destruir por destruir.
Detener el progreso, porque dime tú ¿quién va a progresar si anda conversando con las gallinas y las plantas?
Hay que echarles fertilizante y no hablar con ellas.
Pero nunca van a entender estos ignorantes, flojos, imagínate tú que hacen ceremonias sagradas que en realidad son borracheras.
Y se quejan más encima, si les hemos dado todo: tierra, comida, educación, vivienda. Tienen más facilidades que cualquier chileno y eso que ellos también son chilenos,
 igual que uno.
Ojala yo tuviera un apellido de esos para tener tantos beneficios.
Pero me castigaron parece.
Yo creo que los beneficios deberían terminar.
Si al final hay que dejarlos que se mueran de hambre, sólo entonces se darían cuenta que les deben todo a los chilenos.
En el fondo los mapuches son como los pobres.
No quieren progresar, es su naturaleza.
A unos les gusta ser flojos.
Y los otros son pobres porque les gusta ser pobres.

De: Ayenao, Pablo. Flúor Definitivo.

SIN TÍTULO


(Cristian Antillanca – Chaihuín – Corral)

Al despedirme
pensé en mis hijos
Dónde andarán _ hijos míos
en qué tarde
buscando ya sin fuerza un vientre en que habitar

Nunca tendré una casa en esta tierra
nunca una ventana
en la que ella se siente al atardecer
a mirar dulcemente
como si buscara a sus hijos

Todos los lugares de esa tierra
tienen un nombre
y de ellos sólo recuerdo
los pies que los caminaban
Me iba diciendo
antes aquí había una casa
una ventana
donde nos sentábamos a mirar la tierra

Aquí no seré más vacío
en que anden
las ánimas de los árboles talados
Ay, si te pudiera pedir
si te pudiera decir
envíame una carta
dime cómo está esa flor que da tan bellos frutos
si este año es el mismo color de la lluvia
que trae a los caballos que combatieron
en las praderas cansadas
dímelo
cuando las estrellas traigan a dormir
al gran monstruo de la noche bajo los manzanos
o cuando desde la ventana abierta al invierno
los cerros digan
el mar el mar el mar.

(inédito)

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Este poema me lo hizo llegar Cristian, a propósito de la invitación a participar del 5º Mingako Kultural (febrero 2011). Le acompañaba una carta breve. En ella, me pedía que lo compartiera; sin embargo, se quedó en el escritorio hasta el día de hoy, sin enviársela a nadie.

Ahora que ya estamos trabajando en la programación del 6º Mingako, me doy cuenta que no he respondido al pedido aquel. Vaya entonces, me dije, – este blog mediante – el poema en cuestión, para todos quienes gustan del trabajo de Cristian, y también para quienes aún no han tenido la ocasión de conocerlo.