
(Jaime Huenun – Valdivia)
De lejos he venido a trabajar el mar,
de lejos he venido a hundirme en la arena.
Mucho sol ha de darme todavía en la cara,
mucho polvo colorado quemará mis ojos.
Silencioso sigo la huella de la Costa;
pocas sombras han dado sombra a mi palabra.
Ahora busco un laurel en la Tierra del Eco,
ahora corto la rama en que veré mi suerte.
Huachihue llamaron antiguos caminantes
a este arco de rama hincado en la tierra.
Si a mi vuelta lo hallo aún enterrado
señal será de vida y viejo he de morir.
Y si una de sus puntas hallo levantada,
malos vendrán mis años y el viaje perderé.
De lejos he venido a trabajar el mar,
de lejos he venido a hundirme en la arena.
Mucho sol ha de darme todavía en la cara,
mucho polvo colorado quemará mis ojos.
Silencioso sigo la huella de la Costa;
pocas sombras han dado sombra a mi palabra.
Ahora busco un laurel en la Tierra del Eco,
ahora corto la rama en que veré mi suerte.
Huachihue llamaron antiguos caminantes
a este arco de rama hincado en la tierra.
Si a mi vuelta lo hallo aún enterrado
señal será de vida y viejo he de morir.
Y si una de sus puntas hallo levantada,
malos vendrán mis años y el viaje perderé.
En: Huenun, Jaime. Ceremonias. Editorial de la Universidad de Santiago de Chile, 1999.
Imagen: Mehuin. Febrero 2008
Fotografía: Erwin Quintupill
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