
(Jacqueline Canihuan – Puerto Saavedra)
Al estero de aguas brillantes corría yo
cuando su voz me alcanzaba.
Él viene silbando por el bosque
él viene a sonreír junto a mí.
Qué contenta era mi vida,
qué contenta era mi vida.
Una noche (de esas sin estrellas)
él viajó a un lugar nuevo
y mi cántaro encontró su lugar
en el fondo del estero.
Ya no quiero adornar mi cabello
ya no quiero cantar cuando el sol
aparezca en la mañana.
Iré a la montaña a esconderme,
para que nadie me mire,
para que nadie me mire.
En: Huenún, Jaime. “20 poetas mapuche contemporáneos”. LOM Ediciones, 2003.
Al estero de aguas brillantes corría yo
cuando su voz me alcanzaba.
Él viene silbando por el bosque
él viene a sonreír junto a mí.
Qué contenta era mi vida,
qué contenta era mi vida.
Una noche (de esas sin estrellas)
él viajó a un lugar nuevo
y mi cántaro encontró su lugar
en el fondo del estero.
Ya no quiero adornar mi cabello
ya no quiero cantar cuando el sol
aparezca en la mañana.
Iré a la montaña a esconderme,
para que nadie me mire,
para que nadie me mire.
En: Huenún, Jaime. “20 poetas mapuche contemporáneos”. LOM Ediciones, 2003.
Imagen: Agua
Fotografía: Erwin Quintupill. Chayhuin (provincia de Corral), febrero 2009
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